Por fin no tengo nada para decirme
Paré el tiempo con la mano como quería
Y ahora padezco del silencio necesario
No sé compaginar esta búsqueda de ideas y de cuerpo
Creo una ciudad vacía
Desde mi terraza solitaria
Porque me molestan las siluetas que distraen los ojos
Y no dejan que me vea para adentro
Que me ausculte un juego de palabras
Quisiera armar otro domo
Uno de puro cielo y alturas
Distinto del cemento y el sudor
Caminar por la pendiente de una nube
Ser un poco de viento nocturno
Me cuesta conciliar esta sopa de letras difusa
Este arroyo de hilito gris
Apenas un ruido blanco
Tengo peso sin palabras
Falta la máquina de imaginar a mi cuerpo
Y hay una paz insoportable
No hay comentarios:
Publicar un comentario