viernes, 25 de noviembre de 2011

Pedro Páramo, breve ensayo.



Análisis

Pedro Páramo es una novela perteneciente a una corriente llamada “Realismo mágico”. Pero para hacer un análisis adecuado de esta obra es preciso definir qué es el realismo mágico. El realismo mágico, es una característica propia de la literatura latinoamericana de la  segunda mitad del siglo XX, es una corriente literaria cuyos rasgos principales son la desgarradura de la realidad por una acción fantástica descrita de un modo realista dentro de la narrativa. El realismo mágico persuadió la novela para que saltara por encima del muro de dos mil años que la historia novelística había construido sobre las lecturas y de prejuicios de la gente; el realismo mágico disuadió a la novela para que continuara el mismo rumbo del postmodernismo, monótono y estéril. Dentro de esta corriente los detalles fantásticos y mágicos resultan narrados en un tono neutro, no descoloca al lector sino que es tomado a lo largo de la historia como un hecho normal y hasta, si se quiere, cotidiano. Así mismo apostar a lo irreal permite la implementación de metáforas puras que enriquecen el relato.
Esto es exactamente lo que ocurre en la novela a analizar. La intervención de lo fantástico en la realidad provoca que ésta sea más fácil de aceptar, que la historia real no sea tan dura para el lector
En Pedro Páramo se puede distinguir claramente las alegorías del lugar muerto, de las almas en pena y de la caracterización de los personajes respecto al contexto histórico del autor, es decir, si bien la intencionalidad de Juan Rulfo no fue denunciar la historia de la Revolución Mexicana, tomó a ésta como ambiente o entorno de narración.
La novela toma como elemento principal a la muerte, el protagonista se desplaza por un Pueblo desolado, marchito, triste, abandonado y desértico que intenta reflejar al deteriorado México post-revolucionario en el cual los pueblos que alguna vez habían sido ricos y fértiles se vieron sumidos a la migración de sus pueblerinos a las grandes ciudades condenándolos así  a la pobreza eterna, a vivir en el anonimato, abandonados, con sus riquezas desperdiciadas y olvidadas.
Comala se transformó con el transcurso de los años revolucionarios en un infierno. El paso de los terratenientes acaudalados (Pedro Páramo), de una clase de caciques, llevaron a la ciudad a ser víctima de la corrupción, de manejos ilícitos e inmorales, contaminando el alma de la población. Los hombres con poder extrajeron hasta la última gota de plus-valor, de inocencia y de esperanza de los habitantes.
Pero todo tiene su fin, no hay mal que dure cien años. Una sociedad harta del abuso de poder y extenuada decidió levantarse contra tanta injusticia, algunos se marcharon y dejaron a los latifundistas con su dignidad debilitada y otros se levantaron en armas. La guerra civil destruyó a los moradores.

El maltrato de los latifundistas está plasmado en la obra en Pedro Páramo, hombre avaro, soberbio, insensible, inmoral, abusador, mujeriego, egoísta, obtiene lo que quiere a través del poder y la violencia, es un hombre inteligente que se enriquece a costo de los derechos de los demás. Su fuerza y maldad nació a partir de la muerte de su padre y su talón de Aquiles fueron las muertes de su hijo Miguel y de la única mujer a la que amó, Susana San Juan.
Los susurros y voces presentes en la historia son almas en pena, que cuentan la problemática local y la devastación de la villa. Almas condenadas, perturbadas por su consciencia y atrapadas en un mundo de muertos y vivos. Comala habla y cuenta su historia a través de ellas. Denuncia al “próspero y paradisíaco” y corrupto México pre-revolucionario.

Ese paraíso que Juan Preciado espera encontrar no ya no existe, en su lugar sólo está el infierno consecuencia de tanta corrupción y malicia.
Ese pueblo dichoso y feliz no era más que apariencia pues si bien la tierra era rica, y las aldeas estaban pobladas sus habitantes eran sometidos al maltrato y la explotación.


Otro personaje que expresa la deshonestidad de la sociedad es el Padre Rentería el cual ejerce su ministerio con criterios administrativos muy cercanos a lo simoníaco. Ya de por sí el apellido escogido por el novelista para designar a su personaje tiene propósitos de irónico simbolismo: Rentería, de «renta», administración, bienes negociables. Desempeña ininterrumpidamente su ministerio: celebra la Misa, confiesa, auxilia a los moribundos. Y, sin embargo, no por eso podemos afirmar que cumple realmente con la misión del párroco. Todo lo hace movido por la inercia y la necesidad. Entonces, ¿Qué papel juega la Iglesia en esta historia? Es una respuesta que entraña menosprecio a la Iglesia, El novelista señala con actitud las fallas de un sacerdote  porque está convencido de que otra sería la historia de México si el testimonio del clero fuera siempre el que corresponde a los auténticos representantes de Cristo.

Retomando por última vez la clave del libro, la muerte, me gustaría exteriorizar que a Juan Preciado lo mató el miedo a la muerte, el terror de haberse encontrado con semejante abandono y acabar como aquel condado y aquellas almas en pena… bajo las tinieblas.

Conclusión

Elegí realizar una monografía sobre esta novela porque sabía que implica un análisis profundo y literario, donde abundan las interpretaciones y las metáforas.
Además el hecho de tener que investigar sucesos históricos, y que puntualmente abarcan un contexto de revolución, de búsqueda de justicia social y de conflictos latinoamericanos me atrajo aún más.
Lo que destaco de este trabajo es la relación que puede existir entre la ficción, la magia, el relato fantástico y lo real. Cómo una historia ficticia puede estar respaldada por la realidad y cómo a través del arte, pues la literatura es arte, se puede denunciar la maldad y crueldad humana.
En conclusión me compenetré con el trasfondo de la historia y pude experimentar, (salvando las distancias) a través de la lectura, lo que algún ciudadano Mexicano sobrellevó y la indignación que su historia le causó.
Esta clase de novela me introdujo en el realismo mágico y gracias a ella conozco el mundo real por medio de algo tan sensible como la palabra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

CsO

Es el sentido que me apresa  Presa amotinada de palabras Nenúfar, quiero decir nenúfar y que sea tu columna vertebral flotando en mi mano Qu...