Ojos
que emanaban enigmas
Perlas
de miel, canicas húmedas
Solía
perderme en el brillo de esas monedas.
Como
un torbellino arrasador
¿quién
me salvará de este frío?
¿quién
me protegerá del calor?
me
encontraba con tus labios
Suaves
cual caricia de un Dios,
pétalos
infames que exhalaban tu voz.
Te
llevaste contigo un suspiro y mi adiós
Y
mi taciturna vida el tiempo aniquiló
me
pregunto ¿dónde es que tu cuerpo se quedó?
¿dónde
es que mi amor sucumbió?

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