martes, 26 de julio de 2022

Calle Wallaby, 42, Sydney

Te pienso

una casa montaña
Sumergida en algún espejo de agua
Como un reflejo de lago andino
Brillante
como una piedrita mojada

Pienso en tu hogar espiga
Y en mi refugio caracol
Algo así
Como una casa hundida
caída en el corazón del mar
Que se inunda con cada visita
Y se vacía en soledad

Un lugar que guarda mi eco de barco perdido
Y el murmullo de tu dulzura viajera

Yo quiero tu casa
Para trasladar mi cuerpo a la marea que te habita
Esta interioridad que tiembla
Al tacto de tu mano escollera
                                   de borde moldeable
                                                             soy
dócil como la arena
Y por igual inabarcable, extensa

Ojalá quieras una casa arrecife
llena de bocas y corales
Para dejarte besar siempre
Por el suspiro de mis labios

Serás mi hogar océano
Para flotar en el oleaje
En el resabio de la ausencia
En la novedad de tu regreso

El jardín de Invierno


Ya no soy la misma mujer


Tengo semillas sin nombre
germinando en el patio de mi casa
Planté un silencio con forma de espera entre el desvelo blanco y la dama de noche
También puse una paciencia al costado de la ventana
Hay enredaderas rumiantes,
ramas de ensueño,
yuyitos feos de inesperada belleza

Este es el jardin de las cosas que no existen
pero aun así perfuma más que mil rosales




¿Qué prefieren, durar o arder?

Cada paso es una brasa que se extingue
Nos vi quemándonos los pies,
Aguantándonos las lágrimas
Y me besaste bajo un cielo hecho de humo
con tus labios plagados de verdades indecibles

Hicimos de las brasas, cenizas suaves
Del ardor, una cosquilla dulce
¿Pero dónde quedaron nuestros pies?

Saco un lazo de mi manga para curarnos las heridas
También guardo una carta hecha a medida de lo incierto
Puedo contarte algunos miedos delirantes que me hacen las veces de rescate
Que alumbran el camino bajo un cielo hecho de luna roja


Pero de tu manga cae una carta de suspiros y silencios
Se te secan los ojos por dentro
Puedo ver en el humo el miedo
y no hay beso que te traiga de mi lado

La luna roja enciende de nuevo las brasas
Y el ardor nos devuelve los pies, los muslos, el torso, las manos
Otra vez la carne quemada, el alma en un gemido, el llanto en una llama


Hay que dar un paso a ciegas
Para que la brasa se extinga
Con un beso verdadero
Para olvidarnos los pies

Porque vivimos en un cielo hecho de luna
Con una carta de amor bajo la manga
Un lazo hecho a medida de lo incierto
Y un miedo que nos enciende en las brasas

Animal de drama

Puedo ser este animal de drama
Que arrastra el alma en cada pérdida
El que cae y se sostiene en su red de miedos
El que sufre un zumbido de fatalidad en el pecho
Y tiene el oído empantanado de bramidos negros

Puedo ser este animal huérfano
Relamerme las heridas del abandono
Infectándolas de ira y desamparo
Sé aullar, nostálgica a medianoche
Sé ladrarme despiadada y sin medida

Sé que soy un animal parlante y asesino
Lanzo palabras como perdigones contra mí misma
Voy creándome una cazadora furtiva
Tengo la carne partida, el corazón desgarrado,
el instinto al servicio de mi propia muerte.

Sé que soy de naturaleza dañina y animalidad desorientada
Por la penumbra del lenguaje
Niego un impulso anclado a la nada
Y me extravío en los senderos
de una selva que remite a sí misma
Yo me siento un animal agonizante
A la espera de que le arranquen la vida.

Magma

Voy a aventurar un poema

Para tu manera mujer
Para contar que tu manera madre
Deviene una mirada encendida
al surco de la boca, al hilo del fuego

Quiero decir que tu ternura
No es el hábito de tu fuerza
Ni la labor fina de tus manos
Que lanzan al aire embrujos

Podría contar lo que no conozco
Tus noches de tormenta,
de aullidos y demonios
Tu guerra de cuerpo partido
De soledad eterna

Puedo arriesgar una respuesta
Con forma de pregunta
Para arrancar de raíz
el misterio de tu sombra

Si tenés el cuerpo entregado al mundo
Si tenés los ojos pegados al destino
Si tu dulzura es tu estrategia y nada más

¿Acaso no es cierto que para ser bruja hay que ser madre primero?

Engendrar preguntas, para responder encuentros
Revolcarse con algún diablo, para parir demonios
Traer al mundo la tenacidad de tu cuerpo, tu potencia creadora, tu rabia creativa.

Aventurar tu retrato fue entender tu manera madre rendida a tu manera bruja.


lunes, 25 de julio de 2022

Tántalo a la Fuente

Mentí una insistencia desesperada

Un pedido de amor sin escollera
Sin querer,
me dije mal las palabras correctas a la hora equivocada
Hice del dicho una tregua de hambre,
malversé que el cántaro va a la fuente a vaciarse en su propio hueco.
Y al decirlo maquillé una máscara de tierra sobre mi propia cara
Inventando la más plagiada de las novelas.

Aposté todo al sacrificio heroico
por amor,
por ese río de piedritas preciosas,
por ese cauce envenenado donde un niño alado moja la punta de su flecha.
Por ese espejo de agua maldita sobre el que cuelga la flor del narciso, aterrada como yo.

Hice poco con las palabras
por esta pasión del uno,
por esta ceguera isabelina y mi miedo a la muerte
o a soledad, que es lo mismo.

Del dicho nació un vicio poético que me excusó de miseria
Y ahora me denuncio con el mismo sentido de la esperanza,
aferrada a un deseo intenso de cambio,
de que esta vez el cántaro no se suicide en aguas ajenas
que esta vez no me arrastre la corriente
Y no me revuelque en mi propio agujero.

CsO

Es el sentido que me apresa  Presa amotinada de palabras Nenúfar, quiero decir nenúfar y que sea tu columna vertebral flotando en mi mano Qu...