¿Por qué será que los niños prestan sus juguetes y luego lloran?
Algunos necesitan amar escenas.
¡Ay de mí que no me entienden!
Soy esta dulzura, este amor.
Soy esta dulzura, este amor.
¿Qué será de mí, qué será de mi bondad, de mis favores concedidos?
¡Ay de este dar sin miramientos!
Si yo sólo juego cartas blancas, si soy cautelosa de causar molestias.
Qué ingenioso el artista héroe de su obra,
creador de villanos cínicos y perversos.
Qué don el de socavar agujeros en el pozo.
¿No será que te sobra descaro indiferente,
no será que sos plagiaria de tu propio drama,
que das vueltas para morderte la cola y echarle la culpa al destino?
Bella indiferencia, o te aman o te usan.
Qué difícil cuando los pichones aprendan a volar,
demagoga de un amor eterno,
sólo la virgen opaca tu indulgencia divina.
Pero cuidado con los dientes de leche,
se caen con cada bocado de piedra.
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