Manos
que nacen de mi para morir en ti
Rostros
sin luz, voces sin color.
Nos
apagamos en la suavidad
de
la noche que nos hace puros.
Nos
entregamos al canto de nuestros ojos,
al
calor de nuestras bocas,
a soñar que sentimos,
que
vivimos por y para el otro.
Mi
mustia vida ya no supone lo que antes.
No
es más comer, dormir...
acciones
inércicas, como estar muerta,
como
vagar taciturna por la llamada "vida" sin alma, ni sol.
Ahora
vivir es verte con los ojos cerrados,
sentirte
fogoso a mi lado,
desvestirnos
en la penumbra y volvernos agua.
Es
hablarnos con la mirada hasta
ahogarnos
en un grito mudo.
Ahora
mi vida alborozada es un
vivir
para sentirte a ti,
un
sentirte para estar viva,
y
estar viva para por fin morir en ti.


