jueves, 8 de diciembre de 2022

Mala praxis

Estoy tan cansada que no puedo dormir
Vivo en una parálisis de sueño eterna
Llega la noche y tengo el cuerpo impedido pero la mente arrancada,
Es toda una cuestión quirúrgica,
Se trata de arrancar algo
Una extracción de la que brotan coágulos
Ideas tumorosas e imágenes difusas, radiografías que no entiendo,
sombras bañadas en una baba gris
Salpicándome en la cara

Me duele la mirada que va hacia dentro
Tengo los ojos como ruleta rusa
gatillan balas lacrimosas
cuando salto de mi cuerpo
Gritando al final de la pesadilla
Ahogada en espasmos sin razones, sin pensamientos
Sólo la certeza de la piel pegada a las sábanas vacías
En el quirófano de la angustia
Sólo la seguridad del tendón tenso haciendo metástasis en mi pecho

Al umbral de algo que me piensa
me descubro en el entre,
entre sueños,
entre vos y esto,
entre el mundo que habito y el nombre que encarno

domingo, 27 de noviembre de 2022

Terror nocturno

Hay sombras en la esquina del cielorraso
son voces de la noche
ecos de mi lengua inmóvil
el dibujo sinuoso de mis palabras negras

Van durmiendo al ritmo de mis sueños
si me despabilo, se encogen vigilantes
si me desvelo, danzan un vuelo enjaulado
se acercan entre ellas
se toman de las manos 
se acarician ronroneantes
encerronas

Tienen noches de susurros
de viejas chismosas telefoneando a la madrugada
de matrimonio en vela
de sueño liviano
de insomne vidente

Son de una irrespetuosidad obscena
se han burlado de todos mis corazones rotos
de todas mis gotas negras
se han reído de mis tendones tensos

Han gemido a la par de mi placer
hipócritas, 
me han juzgado puta,
promiscua,
perversa

Saben de mí hasta donde yo no alcanzo
acostumbran verme llorar
sin esgrimir muecas 
tienen los tímpanos rotos 
de algunos gritos y sollozos
llanto mío, fuera de mí, en mis adentros

Indolentes compañeras
crueles en su indiferencia
¿Por qué no han respondido mis plegarias?
¿Por qué me dejan sola a la hora infante?
Terror nocturno, hora niña, pis en la cama
¿Por qué dejan que me inunde hasta el ahogo?
Ese que es pausa o muerte


Ay mis sombras,
nombre maldito de mi sufrimiento
tan antiguas como este dolor
esta soledad de cumpleaños 
de re-parirme en el abandono
de no ser para nadie

Querulante

 ¿Por qué será que los niños prestan sus juguetes y luego lloran?

Algunos necesitan amar escenas.
¡Ay de mí que no me entienden!
Soy esta dulzura, este amor. 
¿Qué será de mí, qué será de mi bondad, de mis favores concedidos? 
¡Ay de este dar sin miramientos!
Si yo sólo juego cartas blancas, si soy cautelosa de causar molestias.

Qué ingenioso el artista héroe de su obra,
creador de villanos cínicos y perversos.
Qué don el de socavar agujeros en el pozo.
¿No será que te sobra descaro indiferente,
no será que sos plagiaria de tu propio drama,
que das vueltas para morderte la cola y echarle la culpa al destino?

Bella indiferencia, o te aman o te usan.
Qué difícil cuando los pichones aprendan a volar,
demagoga de un amor eterno,
sólo la virgen opaca tu indulgencia divina.
Pero cuidado con los dientes de leche,
se caen con cada bocado de piedra. 

La edad del sol

Soledad, la edad del sol, sol longevo y tardío, solo en el universo, testigo que hierve en su propio resplandor.

¿Qué tiene que ver el sol, si esto se trata de la soledad, de la tristeza muda que me digiere lentamente?
Quiero decir simplemente que estoy triste, que me hice bolita de musgo y me escondí debajo de la cama, a esperar que me deshaga la escoba, que me barra, me acomode, o me muera.
Quisiera hablar normal, quisiera una lengua que me haga entender, que no romantice el dolor del desamparo. No quiero esta metáfora impotente, pero no hay más que metáfora.
Además, sé que hoy me toca tener la boca viuda e inútil. Perdí, no el don, sino la voluntad. Tuve que esconderme en el silencio del cambio, en la negra conversión, soy un feto sin vientres, no sé dónde encontrarme en esta búsqueda sin referentes.

¿Cuándo fue que le pedí un tiempo a la humanidad?
Sólo tengo alma para un único semblante, un mismo vínculo con lo que me rodea, la escucha atenta y la observación aguda, la misma música cada vez.
¿Será que me miré demasiado que ahora tengo el corazón endurecido y olvidadoDuermo a 150 millones de kilómetros de distancia del mundo, como el sol. 

¿Viste que al final algo con el sol tenía que ver? Me hago eco en su desdicha de no saber nunca qué ilumina, llegando siempre tarde, dialogando desde la soledad con el universo en una charla inaprensible. 

martes, 26 de julio de 2022

Calle Wallaby, 42, Sydney

Te pienso

una casa montaña
Sumergida en algún espejo de agua
Como un reflejo de lago andino
Brillante
como una piedrita mojada

Pienso en tu hogar espiga
Y en mi refugio caracol
Algo así
Como una casa hundida
caída en el corazón del mar
Que se inunda con cada visita
Y se vacía en soledad

Un lugar que guarda mi eco de barco perdido
Y el murmullo de tu dulzura viajera

Yo quiero tu casa
Para trasladar mi cuerpo a la marea que te habita
Esta interioridad que tiembla
Al tacto de tu mano escollera
                                   de borde moldeable
                                                             soy
dócil como la arena
Y por igual inabarcable, extensa

Ojalá quieras una casa arrecife
llena de bocas y corales
Para dejarte besar siempre
Por el suspiro de mis labios

Serás mi hogar océano
Para flotar en el oleaje
En el resabio de la ausencia
En la novedad de tu regreso

El jardín de Invierno


Ya no soy la misma mujer


Tengo semillas sin nombre
germinando en el patio de mi casa
Planté un silencio con forma de espera entre el desvelo blanco y la dama de noche
También puse una paciencia al costado de la ventana
Hay enredaderas rumiantes,
ramas de ensueño,
yuyitos feos de inesperada belleza

Este es el jardin de las cosas que no existen
pero aun así perfuma más que mil rosales




¿Qué prefieren, durar o arder?

Cada paso es una brasa que se extingue
Nos vi quemándonos los pies,
Aguantándonos las lágrimas
Y me besaste bajo un cielo hecho de humo
con tus labios plagados de verdades indecibles

Hicimos de las brasas, cenizas suaves
Del ardor, una cosquilla dulce
¿Pero dónde quedaron nuestros pies?

Saco un lazo de mi manga para curarnos las heridas
También guardo una carta hecha a medida de lo incierto
Puedo contarte algunos miedos delirantes que me hacen las veces de rescate
Que alumbran el camino bajo un cielo hecho de luna roja


Pero de tu manga cae una carta de suspiros y silencios
Se te secan los ojos por dentro
Puedo ver en el humo el miedo
y no hay beso que te traiga de mi lado

La luna roja enciende de nuevo las brasas
Y el ardor nos devuelve los pies, los muslos, el torso, las manos
Otra vez la carne quemada, el alma en un gemido, el llanto en una llama


Hay que dar un paso a ciegas
Para que la brasa se extinga
Con un beso verdadero
Para olvidarnos los pies

Porque vivimos en un cielo hecho de luna
Con una carta de amor bajo la manga
Un lazo hecho a medida de lo incierto
Y un miedo que nos enciende en las brasas

Animal de drama

Puedo ser este animal de drama
Que arrastra el alma en cada pérdida
El que cae y se sostiene en su red de miedos
El que sufre un zumbido de fatalidad en el pecho
Y tiene el oído empantanado de bramidos negros

Puedo ser este animal huérfano
Relamerme las heridas del abandono
Infectándolas de ira y desamparo
Sé aullar, nostálgica a medianoche
Sé ladrarme despiadada y sin medida

Sé que soy un animal parlante y asesino
Lanzo palabras como perdigones contra mí misma
Voy creándome una cazadora furtiva
Tengo la carne partida, el corazón desgarrado,
el instinto al servicio de mi propia muerte.

Sé que soy de naturaleza dañina y animalidad desorientada
Por la penumbra del lenguaje
Niego un impulso anclado a la nada
Y me extravío en los senderos
de una selva que remite a sí misma
Yo me siento un animal agonizante
A la espera de que le arranquen la vida.

Magma

Voy a aventurar un poema

Para tu manera mujer
Para contar que tu manera madre
Deviene una mirada encendida
al surco de la boca, al hilo del fuego

Quiero decir que tu ternura
No es el hábito de tu fuerza
Ni la labor fina de tus manos
Que lanzan al aire embrujos

Podría contar lo que no conozco
Tus noches de tormenta,
de aullidos y demonios
Tu guerra de cuerpo partido
De soledad eterna

Puedo arriesgar una respuesta
Con forma de pregunta
Para arrancar de raíz
el misterio de tu sombra

Si tenés el cuerpo entregado al mundo
Si tenés los ojos pegados al destino
Si tu dulzura es tu estrategia y nada más

¿Acaso no es cierto que para ser bruja hay que ser madre primero?

Engendrar preguntas, para responder encuentros
Revolcarse con algún diablo, para parir demonios
Traer al mundo la tenacidad de tu cuerpo, tu potencia creadora, tu rabia creativa.

Aventurar tu retrato fue entender tu manera madre rendida a tu manera bruja.


lunes, 25 de julio de 2022

Tántalo a la Fuente

Mentí una insistencia desesperada

Un pedido de amor sin escollera
Sin querer,
me dije mal las palabras correctas a la hora equivocada
Hice del dicho una tregua de hambre,
malversé que el cántaro va a la fuente a vaciarse en su propio hueco.
Y al decirlo maquillé una máscara de tierra sobre mi propia cara
Inventando la más plagiada de las novelas.

Aposté todo al sacrificio heroico
por amor,
por ese río de piedritas preciosas,
por ese cauce envenenado donde un niño alado moja la punta de su flecha.
Por ese espejo de agua maldita sobre el que cuelga la flor del narciso, aterrada como yo.

Hice poco con las palabras
por esta pasión del uno,
por esta ceguera isabelina y mi miedo a la muerte
o a soledad, que es lo mismo.

Del dicho nació un vicio poético que me excusó de miseria
Y ahora me denuncio con el mismo sentido de la esperanza,
aferrada a un deseo intenso de cambio,
de que esta vez el cántaro no se suicide en aguas ajenas
que esta vez no me arrastre la corriente
Y no me revuelque en mi propio agujero.

martes, 8 de febrero de 2022

Para no devorarte


Tengo un hastío silencioso que me escupe muecas en la cara
Una presión volcánica en el pecho que me hace llorar
Un gemido atravesado en el oído
ese voyeur incontenible que se excita con tu voz

Tengo un insulto despabilante que no me animo a decirte
lo mastico y me lo trago con desidia

Tengo en carne viva los pensamientos
Los que te destino con sabor a broncas 
porque sos todo anzuelo dulce en tu indiferencia

Estoy arrastrándome al borde de un deseo apremiante
Me deslizo justo en el filo para gozar lo intolerable
Gateo desnuda y a tientas busco un rincón donde olvidarme
Ya me va doliendo el cuerpo de tocarme sola con mis intenciones

Veo doble de anhelarte adentro mío
Tengo espasmos memoriosos de lujuria degradante
Y una amargura que necesita corregirse con desprecio
Con un tirón de pelo que me enderece la postura

Esto requiere el descaro y la sorpresa
Y el hambre de un hombre voraz
Que me apuñale la necesidad sin aviso
Y me deje tirada con una lágrima sardónica en la mejilla

Te espío a lo lejos de tu descuido
juego a robarte un pedazo de la soledad de tu cuerpo
Nunca estás tan hermoso como cuando me olvidás

Y mientras tanto,
¿De qué me sirven los dientes si no es para hincártelos en lo profundo de la piel?
¿De qué me sirven los ojos sino es para clavártelos con malicia y besarte sin la boca
Y empujarte a la deriva de tu peso sobre el mío?

Si estas lenguas se desprenden de los labios para hacernos pedir perdón
Y te exorciza los pudores de verme perdida en tu placer
Todo mi sadismo es comerte para no devorarte, amor

Tiendo a desprogramar


Tiendo a desprogramar
A pasarme el antivirus necesario
Cuando mi alma se resfría y las ideas me retuercen
Si la carne me hierve de ambigüedades
Y la matriz me queda chica
Y las referencias me pierden

Es que cuando estoy eléctrica
Sufro un cortocircuito pertinente
Y me vuelvo sólo oráculo de respuestas rotas

Entonces                ahí
Tiendo a desprogramar
Esas mentiras queridas necesarias
Si mi ecuación se torna perversa
Y me olvido las verdades con contraseña
Si la dirección se revuelca en signos
Y mi corazón colapsa de visitas

Sé que puedo reprogramar
Abriendo una pregunta ventana
Cuando soporto suspender tareas
Para erradicar las certezas enfermas
Esas que me resfrían el alma

Puedo reprogramar un mundo de palabras
De informáticas contingencias
Compaginar la máquina y el cuerpo
Deteniendo la búsqueda errática
Para pulirme en ideas
Para hacerle lugar al instrumento inédito
Para recibir una visita en el corazón

El Gigante

 Tiembla mi mundo a su paso

                                          Gigante

viene colmado de un semblante dorado
veo en él un rugido pantanoso de ternura
una lágrima seca hace años
sobre su mejilla
una uña quebrada de rasgar corazones.

Gigante que visita por la noche
Aparece donde una danza se acelera para desacelerar
para empezar y terminar y recomenzar
noche de luces violetas y verdes
que acaba en el suspiro más puro de muerte y vida

Monstruoso ser de alma viajera,
un turista a paso lento e implacable
a pesar de tu grandeza
                                   no te veo llegar
ni a vos
ni a tu afilada flecha de punta de diamante

Siento el candor con que a veces me extiende la mano
                                                                                          Una que nunca logro mesurar
con un dedo me da los buenos días en el pecho
y soy toda tendón tenso a la izquierda de ese viejo dolor

Tengo el alimento de su sed insaciable
De su soledad eterna
Gigante que vive de nosotros,
que se sostiene en nuestro puente diminuto que él inventa
gigante que necesita al menos dos
                                                          y mucha suerte

Hoy trato de abrazarte
              de atesorar tu presencia
tu figura de doble rostro
                              de esperanza y terror

Temí no encontrar tus ojos
que me des la espalda
que me muestres tu nuca espejada
que abandones tu paso firme sobre mi tierra
                  Temí que puedas olvidar

Sos la fortuna caprichosa
Un invitado al que siempre espero

Te he pedido que te quedes
Te he rogado todas las respuestas
                                          En vano
En vano retenerte

He aprendido a no buscarte
Ya no me detengo en tu recuerdo
Ya no desespero por sentir mi casa temblar

Ahora uso tus huellas para plantar un nuevo dolor

Y si vuelves
serás eternamente bienvenido
Te recibiré en silencio y boquiabierta
Te veré danzando en la noche tibia
Seré el alimento de tu sed insaciable de amor

viernes, 14 de enero de 2022

La paz mortal

Por fin no tengo nada para decirme

Paré el tiempo con la mano como quería

Y ahora padezco del silencio necesario

No sé compaginar esta búsqueda de ideas y de cuerpo


Creo una ciudad vacía

Desde mi terraza solitaria

Porque me molestan las siluetas que distraen los ojos

Y no dejan que me vea para adentro

Que me ausculte un juego de palabras


Quisiera armar otro domo

Uno de puro cielo y alturas

Distinto del cemento y el sudor

Caminar por la pendiente de una nube

Ser un poco de viento nocturno


Me cuesta conciliar esta sopa de letras difusa

Este arroyo de hilito gris 

Apenas un ruido blanco


Tengo peso sin palabras 

Falta la máquina de imaginar a mi cuerpo

Y hay una paz insoportable

No soporto una flor

Como para que algo nazca, algo debe morir, la primavera es ese cierre de moño, esa tumba alumbrada fijamente por un rayo de sol incipiente. La primavera y el refuerzo eruptivo de la esperanza, el llamado irreverente a la actividad.

La primavera confunde al cuerpo con sus señales ambiguas, calor y frío son sólo temperaturas, tal vez sea por su otra cara, el otoño. No obstante, el otoño me es acogedor, me recibe a mí y no yo a él. El otoño es un hombro para llorar tranquila. La primavera es esa estúpida entusiasta que te pide volver a la vida, que no le importa si estás tirada en el fondo de la cama, desprovista de energía, de recursos.

Primavera, insoportable oferta de inspiración, demandante, pide letra, tinta, nota, acordes, colores. No sabe callarse, primavera ruidosa, egoísta.

Primavera o aluvión verde y floreado que me hace sentir marchita. Primavera y no estoy a la altura, soy impuntual, llego a destiempo a tu invitación llena de elocuencia, esplendor y belleza.

Primavera de amores perdidos, de principios y finales. Primavera inmadura, adolescente, chiquilina, y yo soy un encanto extraviado hace mucho tiempo.

Primavera pictórica, romántica, ingenua, de velos blanco y rosa. Invasiva, imposible evadirte, capturás todos mis sentidos, penetrante.

Primavera de amistades, fiestas y banquetes. Yo prefiero recibirte sola, a la deriva introspectiva que me transporta a estas hojas. Nadie te protege en primavera, tu soledad se revela como carencia, ¿por qué tan sola esta noche de luna y estrellas? Primavera ladrona de intimidad, vas pervirtiendo ideas, encogiendo almas descuidadas que se entregan desnudas a la caricia violenta de tus vientos caprichosos.

Cómo te detesto primavera, llena de recuerdos, me hundís en sensaciones contradictorias, no sé en qué idioma hablarte, primavera. Me sacás las palabras porque me devolvés al cuerpo, un tonto emocionado.

¿No te cansás nunca de tu desfile a toda pompa y carnaval? No soporto tus ganas de gestar, crecer, impulsar, enamorar. No confío en tus intenciones de tregua y paz. Mascarada de mujer seductora, te envidio y te detesto, primavera soberbia, indolente. Testigo insensible de mi envejecer prematuro, lento y continuado. Rival desconocida, me opacás y yo toda poca cosa intentando sonreírle a los hombres bajo tu sol creciente.

Devolveme las palabras que quiero odiarte como amerita, primavera de puro rencor e ira, no te acompaño, no te sigo, no te entiendo, vivo en un invierno eterno, en mi interior yo me abrigo, soy mi propio motor, voy encantando paisajes y postales de medialunas y café con leche. Invierno honesto, primavera farsante.

Primavera y estoy triste.


domingo, 9 de enero de 2022

La fractura deseante

Hay miradas desencontradas

Por el gusto de escaparnos

Das vuelta la cara

En un gesto de ser de nuevo tuyo


Hay un paradigma de teatro

Una invitación a evitarnos

En un mañoso y hostil capricho

Jugamos al silencio


Hay miradas encontradas

En la boca de los ojos

Voy buscando tus manos 

En un gesto de ser de nuevo tuya


Hay miel agridulce

Pegoteando mi caja melancólica

Hay un surco deseante

Una fractura tierna


Hay una hemorragia de miel 

Catarata de verano 

De pegajoso deseo

Hay un brote de intimidad deseada


Por regalarte un suspiro

O volcarme en tu pecho

Hay apertura

Voy abriéndome

Trazando el surco

Sobre la caja de miel melancólica


Voy agrietando la hemorragia

Pegoteando la mirada

Voy olvidando de a poco

Los malos hábitos del querer

De un olvido que no fuera melancólico

Te olvidaste un pedacito de tiempo sobre la mesa,
Una invitación a la pausa,
el souvenir de tu visita de turista sobre mi piel, 
Un guiño a mi vicio poético
Un regalo sin don.

Te olvidaste un pedacito de tu voz 
en el eco de un buenos días
Justo al costado de la almohada
Aún repleta de sueños

Me gustaría que mañana
se te olviden tus alarmas, 
Que no recuerdes cómo vestirte 
o atarte los cordones
Que no encuentres las llaves
Que tengas que quedarte un poco más

A cambio te ofrezco olvidarme el teléfono en silencio
Postergar las compras o algún impuesto
Si querés
Me quedo espesando la cama
Buscándote entre movimientos
de gatito ronrroneante
Puedo regalarte un café cuando despiertes 
Y un beso de terrón de azúcar.

CsO

Es el sentido que me apresa  Presa amotinada de palabras Nenúfar, quiero decir nenúfar y que sea tu columna vertebral flotando en mi mano Qu...