Creíste que el dolor me desarmaba
Te privaste de encararme y vomitarme de palabras
Te inventaste que era yo la que flaqueaba
No te creas, no me duele, apenas me pica
Sos simpático mintiendo sensatez y
Ridículo excusándote de culpas
Qué quería yo más que el ardor de tu fantasía
Pero era eso, solamente, jamás te creería
Miseria, neurosis, tu nombre y apellido
Sólo un cuento sin remate
Un cariño sin testigos
Te desvestiste pero yo ya me había ido
Te consolas con tu silencio de camino al olvido
No prometo que me encuentres
No confío en tu mirada
No me interesa escucharte
Divagar entre argumentos
Quédate en el recuerdo de un balcón al desnudo
La carne, la piel y los versos duros
Si con vos me empoderaba, ahora te encandilo
Sos tu estafa, tu promesa, un puro incípido
Yo tan pero tan fría
Me encantaba bordearte las costuras
Y tus manos incesantes rodeando mi cintura
Te quería, lo sabía y yo podía
Era mucho más que una simple alegoría
Te invité a mi mundo sin tapujos
Y me vendiste que yo entraba en el tuyo
Y ahora ves la luz de tu ignorancia
Yo te veo, imbécil, cayendo en tu arrogancia
Te parece que no es justo, te creés un libro abierto
Te engañás sin preverlo y me usás como tu espejo
Qué cobarde, tu amargura me enfría
Tu desplante venía por dónde yo creía
Te creés justo en tu moral de pensar en el resto
No te das cuenta que evitás verte de lleno?
No podés, no sabés, no entendés
Ante el deseo retrocedés.
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