miércoles, 8 de abril de 2020

Correspondencia Interna


Deconstruir el amor.
Yo no entiendo más nada. No sé si amo mal, si me malamaron, si las decepciones de hacerme pis en la cama y no haber encontrado a nadie me dejaron el sabor de que amar es estar, incondicional, para el otro, perdiendo toda mismisdad, atentando contra todo lo que empuje desde mi diafragma. Hay tantas maneras de encarar esta distracción mundana que no sé por dónde empezar.
Siempre amé de cara a la fusión, de cara a llenarme hasta reventar, de trompa a besar las suelas de la seguridad, del sentido, de la eternidad. El problema es que uno no puede dejar de ser lo que sea que sea, de querer lo que quiere y eso empieza a picar, a dar señales de las más variadas, invitando al amor a cambiar, a ser menos uno y más compartir la existencia, menos deuda, más libertad. Pero se pierde siempre, ¿cómo puedo entender al amor por fuera del contrato? Por más libertad, por más incertidumbre placentera, el amor tiene detrás siempre algo de demanda, su mecanismo de supervivencia es establecer, no sé qué, pero algo que legisle, algún límite que encuentro en mí o en el otro. Yo no sé amar sin violentar, porque el otro, cuando es otro, me deja caer. Porque su partida, su ausencia, su falta de tiempo se traduce en desinterés, como si en mí el amor fuera una ecuación que siempre tiene que dar resultado, prueba, demostración. Pero si así no es, ¿cómo sé que el otro me ama? Y me voy perdiendo, distrayendo entre mi metafísica histérica, quizás el problema es que yo no me siento amada, que el otro no me va buscar si yo no lo busco, si yo no dejo de hacer para sostener. 
¿Por qué el amor me rompe toda al punto de necesitar un seguro de vida? El amor es una maniobra que me hago para no ser y hacer. Por eso no hay libertad que venga del otro que a mí me alcance, porque vuelvo solita pidiendo depender. 
No sé por dónde salir del agujero, ¿Tengo que dejar de ver al amor como algo que se sostiene en pruebas? ¿Y entonces cómo sé? ¿el amor es algo que se sabe? ¿Es ya la mera consideración de ver y besar y compartir algunos momentos la traducción del afecto? ¿Por qué el amor tiene ese gusto de realización? ¿Por qué amar opaca y corre todo el resto? Es bueno saber que este recorrido cada vez dura menos, del enamoramiento motor al amor demanda y angustia en sólo dos meses, es un mini test, un curso intensivo de lo que hago sin saber que lo hago. Condición hay, sino no dura. Y otra vez el amor mercantil, el amor poder, el amor paja.
¿Cómo dejar todo al devenir, ni siquiera a la espera de la coincidencia? ¿En serio, coincidencia? ¡¿El amor coincidencia?! Al estilo: "bueno, te amo cuando el destino nos cruce". No, yo quiero verte porque me gustaría pasar el rato con vos, compartir aunque sea este paisaje, yo quiero verte y me surge bastante seguido, entonces si a vos no, ¿no te pasa lo mismo? ¿Cuánto posponer se puede no entender como desinterés, desamor? Evidentemente, no me sirve tanta latencia, tampoco es urgencia pero el amor pide alguna vez priorizarme. Y ya estoy pidiendo un poco de exclusividad, ya estoy pidiendo lo que no te nace, ya te estoy violentando otra vez. Entonces, no tiene sentido tirar de la soga. El tema es rebatir la sensación de espera, pausar las ganas, encontrarme en otros espacios, que los tengo y los disfruto pero se marchitan un poco cuando surgen las ganas de verte. 



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