La noche se abre
Su voz me alcanza
El filo me roza
Hasta la tela romper
Supuse la sed
Que su boca convidaba
Y me perdí en él
Hasta alcanzarte.
Me recordás
Como ácido en tu piel
Me dibujás
Distante, esfumándome
Hoy nos desconocemos
Beso la espina que me toca
Esperar es distraernos
De un deseo que no moja
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