Siento que no me equivoqué
Cuando dije tu nombre
Como conjurando un olvidoCuando dije tu nombre
Cuando tuve que dejarte ir.
No me equivoqué
Porque el intento es lo único a la orden del día
Una apuesta es un cada vez lleno de historia
Y acertar es la brecha entre un suspiro y una inhalación.
No me equivoqué
La vez que te pedí que atesoraras el momento
Con el tendón tenso atestado de esperanza.
Tampoco erré en la intuición de mi cuerpo tratando de huir de la densidad de tu experiencia.
Fallé en la traducción de mi ansiedad
Tomada por impotencia
Decodifiqué mal la señal de lo que no era para mí.
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