¿Por qué será que hoy busco en el olor a lluvia algún vestigio de tu piel?
De tu piel a la madrugada húmeda.
Seguida por un séquito de sudores merodeando en las almohadas.
De tu piel a la madrugada húmeda.
Seguida por un séquito de sudores merodeando en las almohadas.
¿De dónde viene esta nostalgia a destiempo?
Corta el hilo que hilvana mis días,
que han sido muchos y tantos.
Tantos días esperando que escampe,
que la única humedad sea la que toca mis labios en un sorbo de vino, en un té por la mañana.
Que todo lo mojado sean mis palabras que vuelven a mi boca
a llenarme de anhelos, de suspiros dignos
de mí misma.
Ser yo quién vuelve.
¿Por qué será entonces que
la lluvia vieja y la neblina remota hoy
me inundan un poco los ojos?
Instalando un pequeño maremoto en mis comisuras.
Justo hoy,
justo hoy que el viento sur se prestaba a secar la ropa empapada en lágrimas.
Justo ahora,
que salí sin paraguas, sin impermeable.
Que salí así no más, casi regalada,
con el corazón desabrigado y la memoria susceptible.
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