miércoles, 29 de noviembre de 2023
Ahí pero ¿dónde, cómo?
Todo bien, igual
Oye wey, ya basta.
las fotos dormidas debajo de la cama.
¿Cuánto tiempo tengo que escribirte?
¿A cuánto me acerco?
¿Cuánto duro en demorarme?
Acá adentro, el tapiz negro.
Acá, adentro de la lágrima.
Me descoso la herida para verme de lejos,
la coso y me acerco al día que no llega.
La cicatriz se tensa siempre bajo tu nostalgia.
Me gustaría decir amor, amorcito, te amo.
Y la tibieza de una mano en la nuca,
el vapor de un suspiro en la boca.
No puedo siempre sola,
me doy vuelta de adentro hacia afuera,
me pliego y me despliego y hasta a veces me encuentro,
pero después me olvido.
Se me borran los caminos y aparecés vos,
viejo portal poético.
Extraño dedicarte unas palabras,
nostalgia de que me mal quieras
Las palabras negras cerca del acantilado,
los días narrados.
Amor, amor, a mí me cuesta.
Amor, amor, nadie por delante.
103 y 58 indicios sobre el cuerpo
No me escapo por las manos
Tierra seca en los bordes de mi piel
Un dique entre el vientre y la voz
No hay cómo ni qué
Tampoco quién
Me hago haciendo
Soy algo que hace
Una flecha asintótica sin destino
Me doblo por la línea punteada
Me pliego por el borde
Me abro por el reverso
103 dobleces para implotar en universo
Debajo la tierra, arriba el cielo
Lo que se dice autoerotismo y amante
¿Por qué será que algunos rasgos provocan rechazo?
No me gustó, está claro. Y aún así me dejé llevar y me encontré. Relajada, liviana, sonsa etérea. Me chupaba y a mí me chupaba un huevo gustarle.
Sentí que me transformaban en ofrenda. No digo que le haya hecho un favor pero le regalé una experiencia.
Endiosada, bajé. Bajé a tener sexo con un mortal. Un acto de misericordia, religiosidad.
Estás tomando de un cáliz, no hay nada que yo tenga que hacer. Voy a dejar que me alabes con tus manos y tu lengua.
Voy a cerrar los ojos y dejarte ver lo mucho que me excito y lo poco que me excitás.
Todo altruismo es egoísmo, voy a usarte a pesar de que no hay nada que pueda tomar de vos.
Voy a darme la ceremonia que merezco.
Te regalo la mirada con la que me observo, este erotismo de mí hacia mí dispuesto a tu contemplación.
No me gustás, y un poco de lástima te tengo, me hace sentir mala pero sin culpas.
Soy el diablo rodeado de monaguillos, déspota en su tierra, el dominio de la fuerza sin esgrimir palabras con la voz.
Emperatriz caprichosa, María Antonieta, coquetería de la que los súbditos quedan afuera.
Lo que me pasa no me pasa por vos, sino por un lugar en mí, emancipado mi placer.
Nota mental: No quiero un novio, ni un fuckboy, ni un chongo. Quiero un amante.
Quiero un amante, uno dispuesto a la experiencia, a la altura de mi erotismo, del misterio que se envuelve de pieles mojadas y aceitosas.
Quiero un amante que me mire y me vea, que me comparta, que sostenga la mirada mientras a mí se me van los ojos. Que tenga la sensibilidad puesta al servicio de mi torso arqueado por sus caricias.
Quiero que me viva, que se detenga a sentir cómo desliza adentro mío, cómo me abro toda yo pecho, ceño y vientre. Soy un canal, un túnel, un puente.
Quiero un amante extrañamente introspectivo, quiero que nuestro roce inaugure una topología novedosa en la piel, un adentro que esté afuera.
Amante, no necesito que me ames, sino que me transites, que me recorras, que vivamos el valor de lo inédito en el cuerpo, otro cuerpo, otro peso, otra forma del dolor.
Amante no me ames a mí por mi yo, ni por lo que te inventes, ni por lo que me invento.
No hay lugar para metáforas, hay cuerpos, portales, umbrales, bordes desdibujados en espiral.
Hay metáforas pero sensibles. Hay poesía hecha de materia ensoñada, de lugares vacíos.
El altruismo es egoísmo
¿Por qué he visto fuera de foco la luz de un sol que salió a destiempo?
Llevé todo el día el peso de otro cuerpo,
de ese que supo pedir que lo alivie en el silencio,
que lo comparta y lo bese y lo quiera
por unas horas, algunas noches, en la tormenta.
Ha llovido tan poco este año y siempre sobre tu presencia rendida al encuentro.
El cielo no se quiebra en vano y hoy cayó entero por encima de tus hombros.
No creo saberlo nunca, tampoco importa, no hace falta.
Así como vos no sabrás que hoy quise quererte y que nos queramos.
Sólo te he escrito un poema de amor.
La flor de una noche se ha vuelto clavel en estos días y el poema revive mutando en lamento, en un abrazo que no puedo darte y que no necesitás.
¿Por qué no habría de escribirle sobre el padre que no ha sido?
Porque he visto tu amor fuera de foco,
a la luz de un hijo
crucificado por la sombra de un sol a destiempo.
Porque he sentido tu pesar las noches de tormenta en que nos quisimos.
Por todo eso llevaría tu peso que hoy aliviana el mío.
Redistribución de tristeza
La oreja inmantada a cualquier hombro
En un deslizar violentamente dosificado
3 inclinaciones a 45 grados
El corazón volcado al futuro o al pasado
Hormigas desorientadas agolpándose unas contra otras,
Tratando de drenar un surco
el hormiguero contenido en la sien
4, 5, 6 inclinaciones a 45 grados
La otra oreja repelida por un hombro
Los tendones, las articulaciones, la piel resistiendo el desgarro
Trasladar el peso, compartir el peso
Lo ajeno aliviando lo propio
Cuando ya nada importa,
ni en el miedo de la nada
Ni la nada en el medio
10 inclinaciones a 45 grados
Y un círculo de orejas abrojadas a los hombros
Las lágrimas, el sudor, la sangre ajena
En plena resistencia, adentro y contenida
El corazón latiendo al ritmo del entre
Menos mal que tengo hermanxs.
Ahora te caen un par de fichas sobre la soledad, esa de la que hablás como se habla de una mancha de nacimiento, de un lunar, de una peca. La que tiene olor a ropero con humedad, la que se mueve como sombras verdes en el cielorraso, la victimaria silenciosa que se oculta detrás del gesto que inaugura la lectura de un poema.
Todo el día el ceño fruncido decía tu madre, tu abuela, tu tía. Todo el día la cara de culo denunciando el hastío que bordea el llanto de quién cree no ha recibido nada. Nadie quiso jugar a la poesía, la infancia es cruel y materialista, nunca te gustó moldear plastilina porque tu boca estaba llena de palabras como bloques, como témperas, como autitos embotellados.
Que eras una niña seria, una niña triste, una niña pregunta. Que eras una niña sonriente cuando volteaban a verte, que nadie sabía que inventabas un juego que otros querían jugar. Y así nació la impostura creativa, la niña buena alumna, así tuvo lugar aclimatarse para no aburrirse, no angustiarse, hablar con Dios por las noches para no sentirse una sombra verde y olvidada.
Entonces empezaste a jugar con las palabras mentidas, falsas verdades ofrecidas desde lo oscuro para sacar una mueca de valor propio en el juego ajeno.
Niña monstruo, niña palabra, andá a jugar un ratito, andá.
Andá a mitigar la soledad con cacofonías, adorná el silencio con acusmática, conjurá un poema infante, construí un castillo poético, destruilo y volvé a empezar toda vez que sea necesario atravesar el aburrimiento, recrear un rechazo, desabrochar el ceño.
Servicio meteorológico
De tu piel a la madrugada húmeda.
Seguida por un séquito de sudores merodeando en las almohadas.
¿De dónde viene esta nostalgia a destiempo?
Corta el hilo que hilvana mis días,
que han sido muchos y tantos.
Tantos días esperando que escampe,
que la única humedad sea la que toca mis labios en un sorbo de vino, en un té por la mañana.
Que todo lo mojado sean mis palabras que vuelven a mi boca
a llenarme de anhelos, de suspiros dignos
de mí misma.
Ser yo quién vuelve.
¿Por qué será entonces que
la lluvia vieja y la neblina remota hoy
me inundan un poco los ojos?
Instalando un pequeño maremoto en mis comisuras.
Justo hoy,
justo hoy que el viento sur se prestaba a secar la ropa empapada en lágrimas.
Justo ahora,
que salí sin paraguas, sin impermeable.
Que salí así no más, casi regalada,
con el corazón desabrigado y la memoria susceptible.
Todo se trata de sexo, menos el sexo que se trata de poder + Porno.
¿Cómo se dice la cosquilla de un rasguño lascivo?
¿Cómo se pronuncia placer con la boca ocupada?
No recuerdo cómo cruzó la reja, ni si dijo hola, ni cómo caminó del auto hasta mi entrada. Yo sólo sé que lo estaba besando, mucho antes de que llegara, mucho antes de que me escribiera esa noche.
Entró, preguntó alguna estupidez sobre si nos conocíamos pero la verdad no sé, no me interesaba escucharlo. Con los ojos disociados me le abalancé y él me levantó bajo la luz azul mersa del comedor, cual película de Gaspar Noé.
Me apretó entera contra la pared helada y sentí su pija dura desquiciarme.
No sé escribir sobre sexo y erotismo, me saco de encima las pretensiones de querer decir bien o con belleza.
Quiero contar que me quería morir penetrada por este chabón. Quería sentarme en su cara, comerlo de a partes, que se me ensanchara la lengua para acaparar toda su boca.
Me cogió vestida contra la pared, me insultó y entré en un estado de ceguera y mareo.
Como pude lo llevé a la habitación, me tiró en la cama, nos comimos los labios mientras él murmuraba lo mucho que lo excitaba y que no veía la hora de cogerme.
Nos desvestimos y empezó a tocarme con su mano húmeda de saliva espesa. Me encanta que sea un puerco, asqueroso, me encanta que me llene de su baba tibia, que no tenga rodeos para ensuciarme toda.
Me metió los dedos con un gesto seguro y dominante, me movió por dentro y bajó con su boca para lamerme entera.
Dijo que quería que le acabara en la cara y yo me regalé todita sobre su lengua dura.
Acabé mucho.
Lo tenía en mi cama, chupándome, sin haber mediado palabra, lo tenía encima mío en su forma animal, la única faceta que hoy me interesa de un hombre.
Quedé trastornada y perdida, él me apretó contra su cuerpo desnudo y me besó el cuello y la cara, como conteniéndome y disfrutando los últimos espasmos de mi piel.
Un hombre, un hombre dirigiendo mi placer.
Me subí sobre él y le besé el torso lleno de tinta, escrachado vulgar y aleatoriamente.
Bajé más y empecé a pasarle mis labios como no queriendo iniciar algo que sabía que pronto iba a terminar. Lo acaricié con mi lengua mojada desde abajo hacia la punta, subiendo tan despacio y contundente como era posible. Cuando llegué arriba me lo metí entero en la boca, me lo llevé hasta el fondo de la garganta, tragándolo, presionándolo.
Él me puteaba, me decía que era una hija de puta, que no podía chupársela así, que lo volvía loco. Me preguntaba si me gustaba y con los ojos llenos de lágrimas yo murmuraba que sí. Me la sacaba y le decía que me encantaba chuparle la pija, me la volvía a meter y suspiraba de placer.
Me preguntó si quería que acabara o que me cogiera un rato, le pedí que me garchara.
Se puso un forro y entró con la misma seguridad con la que llegó, se movió encima mío pegándose sobre mi vientre, empujando hacia delante y hacia arriba mientras me miraba. Desde el inicio que nunca dejó de mirarme.
Después de un rato me invitó a que me subiera encima. Me la metí despacio y me dediqué a sentirlo, ondulada yo, con el torso expandido hacia arriba, y él apretando mi culo, cacheteándome, puteándome.
Dijo que no podía creer que tuviera esta boca, que era una puta, que lo iba a hacer acabar. Me incliné hacia adelante, lo besé con la lengua errática de locura erótica y lo twerkié mientras él me pegaba cada vez más fuerte.
Me pidió que lo hiciera acabar, aceleré el ritmo, presioné y lo sentí explotar adentro mío. Lo apreté entre mis brazos y le metí la lengua hasta el fondo de su boca, hasta que no pudo gritar más, hasta interrumpir su respiración.
De a poco fue dejando caer sus brazos a los costados del cuerpo, recuperando el aliento, abriendo los ojos. De a poco empezaba a subir un gesto insoportable de humanidad. Casi sin querer le acaricié el pelo y me despegué renegando de su boca.
Me sonrió, le sonreí y lo que vino después a nadie le importa.
Nocturno doppelganger
Salir a la ciudad dormida, abandonada, la ciudad libre de la noche.
In rainbows: para leer escuchando Reckoner.
¿Y si pruebo juntando los pedazos?
Porque el lente agujereado aún filtra alguna luz,permitiendo ver los retazos de lo que he sido y ha sido mi vida junto a vos.
Retrato de esperanza,
bosquejo romántico de ensueños,
de colores de atardecer de verano y de invierno
Quedate,
quedate viéndome deshojarte en lugar de desvestirte.
Mirame desde el pecho de recuerdos sumergidos
en luces cortadas,
en sombras erráticas.
Quiero devolver el filtro de tu amor.
Reparar el lente desgarrado,
unir las piezas pegándolas con las lágrimas de un olvido incompleto.
¿Qué nombre tiene lo que he perdido?
¿Qué nombre verdadero llenaba tu voz detrás de mis ficciones?
¿Cómo reconocer un rostro que no he visto?
¿Cómo encontrarme por fuera del reflejo histórico y desvanecido?
Revolver, devolver, volver
para irme en serio,
para darle un portazo a la vía de tu amor.
Te extraño
Ya no te extraño.
Ya no lloro las sobras de tus besos,ni mi sombra entre tus labios,
ni mi lengua en tus palabras.
ni memoria en la lejanía
ni cercanía en tu recuerdo.
Y el tiempo es una gota que no cae,
que cuelga de todas las cosas,
las que ya no me esperan,
las que aún no me imaginan.
Y el espacio es un holograma
que confirmo bajo el tacto
que no basta.
Porque, cuántas veces te acaricié sin que estuvieras
y te besé sobre el vacío hecho de tu boca.
Ya no extraño tu ausencia disfrazada de amor,
ni el silencio, único matiz de tu presencia,
ni el encuentro perdido en la intención,
ni el intento de compartirme,
ni partirme en el intento.
Ya no extraño,
Ni anhelo,
Ni siento.
Intento
Cuando dije tu nombre
Cuando tuve que dejarte ir.
No me equivoqué
Porque el intento es lo único a la orden del día
Una apuesta es un cada vez lleno de historia
Y acertar es la brecha entre un suspiro y una inhalación.
No me equivoqué
La vez que te pedí que atesoraras el momento
Con el tendón tenso atestado de esperanza.
Tampoco erré en la intuición de mi cuerpo tratando de huir de la densidad de tu experiencia.
Fallé en la traducción de mi ansiedad
Tomada por impotencia
Decodifiqué mal la señal de lo que no era para mí.
Géminis: Jugar como un poeta
Necesito tener un pie en el aire para bailarle encima a tanto ceño fruncido.
Cenicienta
¿Qué será del zapato y de la Cenicienta cuando no brillen?
A través del espejo
Tauro: el cuerpo artesano y una última aproximación.
Tauro: el cuerpo artesano
Saturno en Piscis
¿Y yo qué soñaba ser?
Tesis sobre la hiperpresencia
Puta poética
Parpadeo
Después ya no vi nada.
En el arco de mi frontera,
El sonido indiferente de tus sienes palpitando el final.
Entré-vista
Llega la noche y tengo el cuerpo impedido pero la mente arrancada,
Es toda una cuestión quirúrgica.
Alguien intenta arrancarse algo,
Hacer una extracción de ideas del juicio.
Me duele la mirada que va hacia dentro,
Tengo los ojos como ruleta rusa,
gatillan balas lacrimosas
cuando salto de mi cuerpo
gritando al final de la pesadilla,
Ahogada en espasmos sin razones, sin pensamientos.
Sólo la certeza de la piel pegada a las sábanas vacías
En el quirófano de la angustia.
Sólo la seguridad del tendón tenso haciendo metástasis en mi pecho
Al umbral de algo que me piensa
me descubro en el entre,
entre sueños,
entre vos y esto,
entre el mundo que habito y el nombre que encarno.
No te veré morir.
Para terminar de honrar nuestro amor, robate mis letras, mis notas, sácale provecho a mis últimas palabras.
lunes, 1 de mayo de 2023
La boca viuda
Pregunta abierta
Universal, particular, singular
Broncavulario
La escalera
CsO
Es el sentido que me apresa Presa amotinada de palabras Nenúfar, quiero decir nenúfar y que sea tu columna vertebral flotando en mi mano Qu...
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Como para que algo nazca, algo debe morir, la primavera es ese cierre de moño, esa tumba alumbrada fijamente por un rayo de sol incipiente. ...
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Ciervos salvajes que embisten el bosque, el paraíso de las liebres tristes, de los conejos idos y grillados. Ráfagas de ira ...
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Necesito tener un pie en el aire para bailarle encima a tanto ceño fruncido. Que sos seria, que cambiá la cara de culo. Incomprendida mi es...